un espacio para la critica

NO SE VIVE DE LA HISTORIA, SON DESADAPTADOS

martes, noviembre 06, 2012

NO SE VIVE DE LA HISTORIA, SON DESADAPTADOS.
 
La humanidad para no caminar el mismo camino muchas veces, trata de alguna manera convertir lo andado en leyendas o reseñas como elemento de memoria que le sirve de indicio para no volverlo a tener en el futuro o que puede ser su presente. ¿Pero que es la historia? Para ser más certeros nos iremos al  enciclopédico diccionario Herder. Esto para que algunos no nos digan que estamos equivocados y si el diccionario estuviera equivocado, seguramente ellos podrán exponer sus argumentos para rebatir, no a mi persona si no a la comunidad científica que elaboro este instrumento de consulta.
 
No vayamos a la etimología, pues confundiríamos a nuestros interlocutores que ahora fungen de Autoridades municipales en la provincia donde nació Cesar Vallejo y Luis De la Puente Uceda; nos remitimos a lo que consigna nuestro diccionario:” investigación, ciencia, describir, investigar; en Aristóteles, (conocimiento de lo individual) Conjunto de hechos acontecidos en el pasado referibles al hombre (significando las res gestas) y también investigación y descripción de estos mismos hechos pasados (significando la historiam rerum gestarum). El primer sentido alude a la realidad del hombre que se desarrolla, como individuo social, en el tiempo; alude en definitiva, a la historicidad de la existencia humana. El segundo remite al conocimiento de esta misma realidad; a la historia de lo que acontece; en este segundo sentido se le da también el nombre de historiografía.” A la historia yo también la concibo como parusía, es el anuncio de lo que vendrá en un futuro, pues nos da los indicios de lo que pueda acontecer. Pero por que lo expreso el señor alcalde. Lo hizo por referirse a un grupo de ciudadanos que se oponen a que se destruya un monumento a la solidaridad entre dos pueblos, un pequeño hospital materno infantil que por necesidad se convirtió en hospital general debido a la creciente demanda que existe en el pueblo andino. Lo sensato hubiera sido que el pequeño hospital regrese a su condición por el cual fue construido, o  sea únicamente para la atención de los neonatos y madres gestantes. Pero la intención es otra, Eso la sabemos, un pueblo sin conocimiento de su historia, o sin historia es pasto de los dictadores por lo cual fácilmente puede ser saqueado. Pero no crean que esto es iniciado recientemente. Lo empezaron los ibéricos quitándonos nuestra lengua. Les pongo un ejemplo: que le pasaría al león si se olvidara de su sistema de signos y le enseñaran a hablar como los pájaros?, se podría comunicar nuevamente con sus semejantes, o sea con otros leones?
 
Por ello veamos cual es el objeto de la historia. El objeto de esta ciencia son los hechos pasados del hombre (no de la naturaleza, porque en este caso se trataría sólo de una «historia natural», tal como se denominaban en el s. XVIII las investigaciones descriptivas sobre la naturaleza, y no de una «historia humana»), pero no cualquier clase de hechos, sino aquellos precisamente que se consideran relevantes social o políticamente: las res publicae gestae, no las cosas privadas; de las primeras, no de la segundas, se construye la historia. Le es esencial a esta ciencia el ser una narración cronológica y objetiva de los acontecimientos, la temporalidad, por tanto, de los hechos en su acontecer lineal, en el que es posible establecer relaciones de causa y efecto, y no de mera sucesión, procurando al mismo tiempo una interpretación y explicación de los mismos.
 
 
Frente a un positivismo histórico, no obstante, basado en una atención exclusiva a los hechos y consistente en una cronología de hechos objetivos, en la medida de lo posible, y en el estudio de la causalidad que los rige, la «Escuela de los Anales», que debe su origen a los «Annales d´histoire économique et sociale», fundados en 1929 por Lucien Febvre (1878-1956) y Marc Bloch (1886-1944), plantea más bien la necesidad de atender a las estructuras internas de la sociedad, como economía, cultura, grupos sociales, relaciones sociales, etc., que constituyen objetos de estudio más susceptibles de tratamiento científico que los simples acontecimientos. De todas maneras, aun reclamándose como ciencia, sobre todo por la utilización de una metodología rigurosa para la investigación, la historia pertenece al tipo de ciencias denominadas idiográficas por oposición a las nomotéticas, o al conjunto de ciencias del espíritu, en expresión de Dilthey o de las ciencias humanas en general. Se le discute la posibilidad de recurrir a la experimentación de las hipótesis y a la predicción de los acontecimientos, pero se le atribuye la capacidad de comprender las consecuencias de la temporalidad del hombre y aun la de poder captar, de alguna forma, la «vida» humana. De hecho, la interpretación histórica, el método histórico, es uno de los aspectos de la hermenéutica.
 
El tipo de explicación científica más usado en las ciencias históricas es el propio de los modelos genético y funcional o teleológico
 
(Diccionario de filosofía en CD-ROM. Copyright © 1996. Empresa Editorial Herder S.A., Barcelona. Todos los derechos reservados. ISBN 84-254-1991-3. Autores: Jordi Cortés Morató y Antoni Martínez Riu.)
 
Una autoridad, que exprese todo lo contrario, o lo dijo como argumento para oponer a sus críticos, no es conveniente pues estaría diciéndonos expresamente los caprichos de su merced, y solamente se vivió esto en la colonia con los pongajes, los obrajes y las encomiendas que por cierto ya paso hace más de siglo y nos vamos para el segundo que nos desprendimos del coloniaje. Lo que veo es una falta de cultura democrática. Pero ojo, no es la que predican los medios de comunicación masiva, es todo lo contrario. Lo que ellos ensalzan es la dictadura de la gran burguesía y su ideología fase neoliberal. Sus principios son todo lo opuesto a lo que se fundamente en la democracia Griega de Sócrates, o en otras palabras el ideal democrático de Sócrates, valga la redundancia. Entonces esa democracia que se desgañitan nuestros medios no es democracia, si no la dictadura de los medios cuyos dueños son la gran burguesía. Tal como señala Sócrates el ideal democrático significa que todos los humanos en una plaza pública dirimamos la cosa común, sin que en ella intervenga la religión, el ideal militar, lo que dice el filosofo griego que nuestros pequeños y grandes dioses, nuestros espíritus de caudillos y nuestro dinero, pongamos sus altares fuera de la plaza, del ágora donde discutiremos los asuntos de todos. Esta es la paradoja de la democracia, que por muy simple hasta mis últimos alumnos peruanos me lo entienden, pero menos las autoridades ya sea las locales como las nacionales, éstas últimas prefieren la dictadura más cruel. Pues la autentica democracia es la lucha de ideas en  el ágora, sin imponer el criterio por la voluntad de la religión o la militar jurídica. No hay verdad absoluta, todo es relativo, dependiendo de muchos criterios o circunstancias. Por ello nos sirve la historia para demostrar que la realidad está cambiando con el trascurrir del tiempo. Aunque el tiempo es lo mas relativo pues hace referencia circunstancial en que se mueve la humanidad. Por ello los gobernantes esan y deben estar atentos a la historia, siempre.
 
Juan Esteban Yupanqui Villalobos.
http://juanestebanyupanqui.blogspot.com
 

Publicadas por Tanyita Yupanqui a la/s 12:02 p.m.

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