un espacio para la critica

MARIA MAGDALENA TUS TRENZAS DE SOL

Escrito por huamanpuka 18-03-2010 en General. Comentarios (0)
MARIA MAGDALENA TUS TRENZAS DE SOL
María, menudita con el talle muypequeño y los senos pronunciados. Tu tez cetrina tostada por el sol denuestra puna; sus manos curtidas por las heladas de todas las mañanasen las que salías presurosa a dejar a los rebaños de sus queres queres,así le decía a sus ovejitas, llamitas con las cuales salía muy tempranoa que tomen el agua fresca de los espejos de agua que circundaban lacasa en la gran pampa donde desde las alturas miraba el cielo muyceleste y limpio.

Corríascon todas tus fuerzas para adelantarte al rocío que caía en la mañanacomo dulce bruma que acaricia tus mejillas tiernas. Sólo te deteníaspara abrir tus brazos y que la neblina te arrulle y te acaricie tucuerpo joven y lleno de virtud. En eso tus llamas y ovejas te mirabanmascando en sus dientes aquella libertad, bajaban sus miradas para verel verde pasto que crece allí donde los cóndores con su bufanda blanca,alrededor de su cuello buscan mirar en lo alto las cumbres que seasoman como blanco ropaje para venerar a tus pies de llamero de antaque se aloja en el pueblo.
Por ello no entiendes como tu tata vendiótu pampa a los gringos, dice que le dio mucha plata. Cogieron todas suscosas, que cosas, si solo la pampa tenían y sus ovejas y llamas, peroellas también las vendió el tata a los gringos, aquellos de pielescolor nieve. Estuviste muy triste, por tus llamas y ovejas, muchasestaban preñadas y ya no los verías a los carneritos y llamitas paraalzarlos y tenerlos en tu regazo. Pero te molestaste mucho con tu Tata.No dormías mucho en esas noches, no sabias cuando los gringos ya lesbotarían de su pampa, y mirabas la mirada triste de tus llamas yovejitas el día que con lo poco que tenían se fueron a la costa, comodecía tu Tata. Le dijeron los gringos que era para el progreso.Filemón, tienes que ser progresistas, la mima traerá progreso, ya nohabrá hambre en tu pueblo, habrán muchos canales y tu con el dinero quetienes te puedes comprar una casa en Trujillo y todos en tu pueblo tetendrán respeto, pues tendrás casa en la costa. No seas como esosterrucos que no quieren el progreso y se oponen. No ves hasta el SeñorAlcalde nos apoya y nosotros también lo apoyamos. Tendrá muchascarreteras tu pueblo, muchos buenos colegios, internet, y carros queles pasearan por todo Santiago.
En Trujillo tu tata fue estafado porlos compañeros del partido aprista peruano, que le dijeron que levenderían terrenos para que construya su casa y todavía le quedaríapara vender. Pero lo que hicieron es venderle terrenos baldíos, soloarenales y descampados, que al ocuparlo la policía lo desalojó y llevopreso por usurpar terrenos del estado. Allí lo poco que trajeron logastaron en abogados, de nada valió que dijeras la verdad. Pues losjueces que también eran apristas y no podían condenar a sus compañerosde partido; así que tu tata fueron a parar con sus huesos a la cárcelpor el delito de otros.
Sin dinero, sin donde vivir, con tu mama sefueron donde unos paisanos a que les cobijaran hasta que tata salierande prisión. NO tenían dinero para comer. Así que tu paisana, temenciono que si non tenías nada que vender, como a ella también lehicieron, vender sus tierras a la minera Barrick, y que solo le alcanzopara comprar ese ranchito con sus esteras y adobes para protegerse delfrio y la garua. Que así como a ella su mismo compadre el alcalde queera un gordinflón, que después supo que recibía coima de la minera, leengaño que vendiera sus terrenos ya ahora en la ciudad de Trujillo sinnada, como no sabe mas que pastear llamas y alpacas, ha tenido querecurrir al empleo mas viejo del mundo que vender sus carnes al mejorpostor en la plaza Bolívar, donde a veces muchos de tus paisanos la veny a ella le da vergüenza. Solo piensa si hubiera hecho caso al Profesorpara que defendieran sus tierras, pero ella fue una de las primeras entraicionar a su hermano, que era el hijo del Sol. Solo vistes en susojos la profunda tristeza que en el se depositaba y que en cada nochesu mirada te remuerde la conciencia. Así como ella tu también sigues lasenda.
Ahora eso ya paso y tu cuerpo esta en una cama postrado.Pudiste sacar a tu padre de la cárcel, pero tu enfermedad ya teretirará de la vida y ya no podrás volver a estar con tus llamitas yalpaquitas.


Esla enfermedad conocida como la Peste Rosa, no supiste como tecontagiaste, pero ahora eso ya no importa, lo que quisieras es regresarel tiempo e ir con el Apu Sapa, como decía tu amiga para acompañarlo aproteger tu pampa y sus tierras del gringo invasor. Tus ojos vaperdiendo la luz, pero vas viendo nítidamente la sonrisa de Sapa Apu,que te dice hermana aquí estarás con los apus y con Tata Wilka quien teprotegerá. Ves su pelo con algunos pelos color nieve volando y en esosu cuerpo se transforma en el color que empieza a volar.

Túpac Isaac II
Juan Esteban Yupanqui Villalobos
http://juanestebanyupanqui.blogspot.com

LA FIESTA DE PASCUA

Escrito por huamanpuka 18-03-2010 en General. Comentarios (0)



LA FIESTA DE PASCUA.
Éramosmuy jóvenes y a veces muy niños. Tu, la niña mas bella de nuestraniñez, con los ojos color nubes del cielo despejado, es que tu nube eraceleste, tus hermanos valientes para defender el honor de la hermana,seguían mis primos que envidiaban mis éxitos en los estudios y mi amigoque mas tarde en nuestra madurez traicionaría vilmente a su mejoramigo. Y como olvidarme de Javicho, con su cojera reciente que alegreparticipaba de nuestras correrías en las procesiones de los penitentes.Tampoco olvidar al loco Carlos y al narish Monzón.


Eradivertido desaparecer de casa en la semana santa, para hacer nuestrascorrerías épicas por todas las procesiones, de paso yo muy enamorado dela bella aurora, con sus ojos celestes que sentada en el campanario dela iglesia, muchas de las veces me miraba. Yo detenía mi paso y mirabael cielo en sus ojos celestes. Javicho, con su voz ronca me llamaba ydetenía mi contemplación. Y el narizón de Monzón se burlaba que megustasen las niñas. Para ellos todavía no había nacido el amor, soloexistía el juego por las calles de nuestro pueblo. Todos reunidos en lacasa de Sonia, nos alistábamos ya para la aventura del día.
Empezabacon las velaciones del día lunes de dolores. En la misa contemplábamosla ceremonia de la misa, pero nos aburría en demasía los sermones.Escuchábamos los largos sermones de los curas; no entendíamos lo quedecía y muchas de las veces ya dormitábamos en las bancas, pero alsentir el codazo de alguno de nuestros compañeros, nos despertábamoscomo desconcertados no sabiendo que había pasado. Quería seguir mirandoa la niña de mis sueños, pero el sopor que producía las largas lataniasa veces me dormía, y alguna que otra vez mi pobre testa daba un sonorogolpe en el reclinatorio de la banca de la iglesia; avergonzadodespertaba, pero la risa contenida de mis amigos me impedía gritar dedolor por la repentino suceso que despertaba de mis sueños.



Salíamoscorriendo apenas terminada la misa, para ir a la casa de los veladoresy recibir las canastas con los dulces de nuestro pueblo. Escuchar lasconversaciones de los adultos y poner nuestra carne como de gallinaante los misterios que acabásemos de conocer: La mujer que se convertíaen mula por haber tenido un hijo con el cura; o de el llanto de la Coyade Atahualpa en el agua del Oro, para atraer a los incautos para quehagan compañía a su hermano Huáscar asesinado por su hermano. Lasapariciones de difuntos, eso si que nos helaba las venas, nos ponía losdientes a rechinar y juntándonos mas apreciábamos el calor de losamigos, pero mirábamos asustadamente a nuestro alrededor buscando algúnaparecido que se presentase y nos hiciese volar apresuradamente anuestras casa, para dormir al lado de mama o con la abuela para calmarnuestros nervios tan expresamente incitados.
Seguía nuestrapresencia y seguíamos escuchando a los viejos ancianos de nuestrascomunidades que se reunían para rezar en un latín chamuscado con elruna simi o el cullie que eran los idiomas de nuestros paisajesgeográficos en que vivíamos; después ellos echaban sus suerte en lahoja de coca para averiguar si le sonreía la suerte, pero a eso lellamaban cutipar. Se notaba su masticado de la hoja de coca quecomplementaban con la cal echa de mariscos y que según dicen es lamejor para poder hacer dulce el masticado de la hoja de coca. De ves encuando echaban su anisado para no agriar el sabor y seguían con sucheco echando la cal para que se arme. Mi abuelo me regalo uno de purooro con punzón de plata cuando asistí a la ceremonia del chacu, que erapara hacerme ya ciudadano de nuestras naciones y se escogió las mejoreshojas para masticarlo, al principio no entendí para que, pero despuésen mis largas horas de estudio lo masticaba y en la mañana me levantabacomo si no hubiera trasnochado.



Terminandoel rezo, se esperaba el caldo o cushal de la mañana para reponer lasfuerzas de la mala noche. Todos recibíamos, sentados en el suelo paraasí poder degustar el caldo de la veladora y después regresábamos acasa como si hubiésemos realizado una hazaña que en la época de estudionos contábamos en la hora de los recreos y de la cual cada uno seufanaba de sus grandes proezas.
Túpac Isaac II
Juan Esteban Yupanqui Villalobos
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CON TU GUITARRA EN LA REVOLUCION

Escrito por huamanpuka 18-03-2010 en General. Comentarios (0)



CON TU GUITARRA EN LA REVOLUCION

Miabuelo te criticaba, padre mío, pero una vez teniéndote en frente secallaba en todos los idiomas y solo se embelesaba al ver a su hijo elmás hermoso de todos y el heredero de la tradición de nuestrasnaciones. Me acuerdo que el abuelo se chanceaba ante todos sus hermanosy gente de su ciudad de la hermosura de su hijo, y de la bella voz conque cantaba, que en Santiago de Chuco le conocían como el ruiseñor delos andes. Cuando llegaba Yupanqui, el hijo de don Gerardo era invitadoen las mejores casas de la ciudad, solo para escuchar su melodiosa voz,que muchos la comparaban mejor que la de Jorge Negrete y otroscantantes mejicanos que estaban por moda en esos tiempos.



Lasmejores y mas bellas mujeres andinas querían desposar al Sapa ApuRaptin; pero mi abuelo le dijo a mi padre si te casas con una criollate desheredo, no te doy nada. Pero no obedecía y tuvo una hija en unacriolla; creo que mi hermanita se llamaba Margot, solo se que su abueloera un general de la policía nacional que no quiso a mi padre por serde descendencia indígena. Por ello mi abuelo se alegro, cuando supo queno prosperó esa unión. Por ello le consiguió dos esposas; una principalque fue mi Madre que tenia por ascendencia paterna a Mama Huaca yYahuar Huacac por Paterno y a una indígena de la nación cullie. A estasecundaria esposa la conocí y era muy humilde, pero altiva por habersido la esposa de un linaje sagrado de nuestras naciones. Hasta ahoraellos guardan el sepulcro de mi Padre y están pendientes de que no lefalte nada, Tanto ella como sus hermanos.


Mi abuelo seregocijaba cuando mi padre iba al hato de sus animales y sacaba vacas,caballos o llamas para venderlos. Su segunda esposa le recriminaba y lereclamaba, pero mi abuelo le respondía: Todo lo que tengo es de mihijo. Ella con la rabia encendida le devolvía a decir, pero acaso estosque tengo no son tus hijos. Y el con la mirada furiosa le respondía:Quizás no, como quizás si, pero el es mi hijo elegido pues es mi hijosagrado y tu no eres de mi familia el es solo de mi familia, pues seengendro en el seno de mi raza, de mi pueblo, de mi marka, de mipanaka. Y si él viene a llevarse algo, es por que es de él solo de él.Ella regresaba a su cocina echando fuego por todos los poros.




Algunosamautas y mamaconas me hablaban que ella había llamado a los brujosmalos y renegados de nuestra raza y naciones para que le hagan malabrujería para que deje de existir. Yo nunca les creí, ya que mi padremurió por lo que pensaba, por lo que había escuchado de la boca de unode sus paisanos. Pero mi abuelo desde ese día empezó a tomar mucho; susegunda mujer me llamó por lo que estaba haciendo ya muchos años. Desdeel día que supo que murió su hijo se puso a tomar y nadie podíadetenerlo.


Cuando fui a visitarlo, yo tenía ya catorceaños y me presente en sus tierras y le dije: Padre por que haces eso,si mi padre se fue, yo estoy aquí. Allí me contó que le había dolidoque mi padre hubiese seguido a ese gringo horrible (Se refería a LuisFelipe De la Puente Uceda) un Criollo que se había apropiado de supueblo y sus tierras a través de sus padres, que no era posible que uncriollo horrible este por encima de un hijo de la mas noble Panaka.Aborrecía a ese guerrillero por haberle quitado a su más noble hijo,tal como el lo consideraba así. Me mencionó por primera vez, los muchossecretos de nuestro pueblo y naciones; solíamos conversar días enterosy mi abuela a veces se molestaba, pues ya ella no quería saber nada deél. Solo quería hacer de su nieto, lo que no puedo hacer de su hijo talcomo las tradiciones lo convenían. Por fin pude convencer a que ya notome y decidí seguir el camino que en ese momento estaba convencidoseguir. El convento. Para mi abuela creía que ése era el modo de poderconseguir que nuestro pueblo rescate sus tradiciones y su poder. Yotambién así lo creí, pero no vi que entraba a un poder mas pernicioso,que el poder de los criollos que seguían sojuzgando a nuestro pueblopor cientos años y que ahora habían convertido a mis hermanos enzombis, que ni siquiera recordaban quienes eran. Muchos y Millones deellos se creen blancos, criollos, pero su piel los traiciona, tal comoes el caso del alcalde de Trujillo. Un indio neto, neto como dirían,pero que su cara y tamaño lo delata como indígena Cajamarca.


Tupac Isaac II
Juan Esteban Yupanqui Villalobos
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TUS OJOS, MADRE JULIA ELSA

Escrito por huamanpuka 18-03-2010 en General. Comentarios (0)
TUS OJOS, MADRE JULIA ELSA.



Comoen un sueño, vi la delgada figura de tu cuerpo en el umbral de lapuerta de la casa donde cobijabas también a mis hermanos. Hasta ese díasolo recordaba a mi Padre y a mi abuela, con quienes viví hasta entradami pubertad. No sabia que tenia una madre y que nunca en mi vida dio meuna caricia con sus morenas manos a mi rosado rostro. Viví en lasoledad de mi casa, sin tener conocimiento que tenia hermanos. Misjuguetes solo los tuve en mis manos y no pude compartirlos con alguienmás, que compartiéramos la misma comida. Mi Abuela imponente me dijoque tenía que conocer a mi hermano. Así lo hicimos y tomamos el carroverde, conocido como indoamericano, que recorría los arenales de unpueblo recién asentado con migrantes de todo el departamento y de otrossitios que estaban mucho mas lejos que nuestro natal Santiago de Chuco.Yo muy inquieto por lo que recién me había enterado en ese día. Se mehacía difícil entender que mi Mamacona Herlinda no era mi MadreBiológica, y que mi padre era verdaderamente su hijo. Tu que fuiste ytuviste tantos privilegios como principal esposa de mi Padre, contantos criados en tu casa a quien ordenar, con la comida que tenias enel terrado para donar, Así lo pensé, cuando llegue a tu casa que yacompartías con otro hombre. Y al verte tan delgadita, tan tímida y tanmorena y dulce, recién empecé amarte. Quise romper el largo silencio delos años en que solo vivía en mi cuna de oro que era mi prisión. De tuvientre había yo salido, del amor de un Indígena con tradición y tú queeras la esposa del hombre que representaba a una multitud de naciones.Estaba entre dos encrucijadas, entre las dos mujeres que me dieron lavida, pero sentía que a las dos las amaba por igual, pues me amaban endemasía. A pesar de solo en esas pocas oportunidades podía sentir elamor y la resignación para mi persona.

Como no recordar a míhermano. Se corría de mí. En ese momento había una diferencia abismal;pues mis ropas denotaban un nivel de vida y de estatus, que mi madre ymi hermano no ostentaban. MI madre muy orgullosa con su mirada haciafrente a mi abuela. Aquella mujer que le quito a su primer hijo paracriarlo como lo mandaba la tradición de los ancestros de nuestrasnaciones. Pero también denotaba en sus ojos, la esperanza de vermedespués de no haber estado en casi todo esos 12 años en que viví con miabuela como hijo suyo. Allí a pesar de que perseguía a mi hermano paraconocerlo, sentí en esos momentos que no estaba solo, que tenia laposibilidad de compartir.



Estafelicidad solo me duro pocos más que dos meses; me daría cuenta cuandollego mi abuela a las aulas del colegio apresurada. Yo no comprendíapor que ella venía, nunca solía hacerlo, pues mi padrino y madrinasiempre estaban al cuidado de mi rendimiento escolar y de mi formación.Hasta ese momento había soñado con tener a mi hermano en Casa, sabiaque mi Madre no podría hacerlo, pues estaba ya casada con otro hombre,después de haber guardado luto por mi padre cerca de cinco años como lomanda la tradición de nuestros pueblos. Creyendo que había guardado lamemoria de mi padre, decidió seguramente rehacer su vida, en donde deese compromiso tengo dos hermanos. Pero de ellos no guardo casi ningúnsentimiento, quizás por lo que represento su padre para mi vida.Entonces mi abuela de frente me dijo: He pedido permiso del colegio. Yole respondí: Para que Madre?. Ella respondió: tu madre ha muerto. Enesos momentos se derrumbo el mundo que en mis fantasías habíaconstruido. Solo queda en mí el sabor de su mirada, el calor de susmanos en mi adolescente rostro, que me prodigo tan pocas veces. Losiento y siempre lo he sentido muchas veces en la soledad de misaflicciones y mas aun de ronca voz que decía Juancito que sembró en milos mas puros sentimientos a su memoria. Pero al escuchar la forma ylas circunstancias en que murió el Odio hacia el hombre que fue susegundo compromiso, fue el odio que alimentó toda mi vida, pues mequito a mi madre. Con el nos vimos cuando yo también era ya padre y medio pena, por la tormenta de su alma en la que vivía.
Allí aprendí a perdonar a pesar de que el fue el causante de la muerte de ella.



Tupac Isaac II
Juan Esteban Yupanqui Villalobos
http://juanestebanyupanqui.blogspot.com

EL SAPA APU INKA, MI PADRE Y SU PRIMERA LECCION.

Escrito por huamanpuka 18-03-2010 en General. Comentarios (0)
EL SAPA APU INKA, MI PADRE Y SU PRIMERA LECCION.



Aúnresuena en mis oídos la voz del Loro: ¡Juanito, La Leche!, ¡Juanito, LaLeche! Toda la mañana en aquella casa ubicada al costado de un colegiode monjas. Que hoy veo convertido en Cuartel de la policía comunitariadel Porvenir, en aquel sector que se le conoce como la colina delpresidio. Pues allí murieron muchos Apristas que quisieron tomar elpoder después de una revolución armada. Resistieron hasta morir, perono supieron de la traición de su máximo jefe Víctor Raúl Haya De laTorre. Aún ahora nadie se da por enterado de esa traición. O lo tapanpor conveniencia.



Erala casa mas hermosa que hemos tenido, en una parte del corral deanimales teníamos a los gallos de peles y mi Alpaca querida de dondecada octubre se hacia la trasquila para que mi Abuela Herlinda me tejami chompa, como también alguna de las veces a mi Padre también. En lasgradas que da al callejón que nos conducía a la otra calle se sentabami padre con su guitarra; tocaba muchas canciones y yo sentado en sucostado me transportaba a otro mundo en mis pequeños años. Lascanciones que más escuchaba era la del partisano y popolo rossa,canciones italianas. Durante años no comprendí el porque cantaba esascanciones; cual era su significado. Cuando lo he comprendido, e amadomucho mas a mi padre y a mi abuela. Los dos tenían las más bellasvoces. Ellas llenaban todo los lugares donde se escuchara su canto. Mecompraron una pequeña bicicleta que la sacaba a la calle para alardearante los demás niños, como gozaba de ella. Mi padre solo mecontemplaba, después vendría la lección.



Enuna de esas veces debido a mi inexperiencia rompí el timón, medesesperé y no sabia que hacer ante tal incidente, pero miraba lamirada burlona d mis compañeritos de juego de aquel barrio delporvenir. Solo atine a esconderlo debajo de mi cama, para que no vieralo que había hecho, más a mi padre, que a mi abuelita que siempre meconsentía mis rabietas y me engreía a más no poder. En eso entro miPadre y se fijo del bulto que estaba mal escondido debajo de mi cama.Solo recuerdo que se sonrió, saco la bicicleta y me dijo con su voz:Querido hijito hoy haz aprendido de que lo que tienes que recibirlo conhumildad y no exhibirlo para que el resto se avergüence que no lotiene. Hoy haz aprendido tu primera lección de lo sencillo que debemosser nosotros a pesar del linaje que tenemos. Yo corrí a sus brazos demi Padre, para llorar porque creí que me reprendería, pero al hacerloasí, esto quedo en mi mente para siempre en mi vida. Que también lorealicé en mi vida. Como cuando habiendo ingresado al seminario, medaba una pena enorme ver a mis hermanos seminaristas tan pobres que notenían zapatos que ponerse, que seguían caminando en sus llanques, comolos llamamos a las ojotas confeccionadas de partes de llantas de carro.Me dolía, pues el sol de la región costera de nuestro país, reseca lospies y los parte como si fueran heridas abiertas. Mucha de las vecesandaba así, resistiendo a ese dolor, solo con el consuelo de hacersesacerdotes católicos. Tal es así cuando falleció mi Mamabuela, mi únicamadre a quien ame siempre, ya que la mía, la biológica me lo quito unhombre que no tiene nombre en mi mente, pues hizo sufrir a mi madrebiológica, que eso fue lo que le produjo la muerte, pero lo mas crueles que mi familia le busco y dio trabajo a ese miserable, para quedespués se fuera con todo lo que tenia mi madre, mas me dolió, porquemi hermano sobrevivió como un canillita para educarse, sin mas ayudaque sus propias fuerzas. Eso lo viví también en el seminario. Por ellorecordaba esa lección de mi Padre y he tratado de ayudar a mis hermanosa la medida de mis posibilidades. Quizás también por ello renuncie a laiglesia, por las injusticias que se vive en su interior, como la de miamigo que le llamábamos “Chico”. UN joven Cuzqueño que quería hacersesacerdote Católico, pero que enfermo de tuberculosis y los curas loecharon del seminario diciendo que lo atiendan su familia. Mepreguntaba, cuando lo supe, donde esta la Caridad, la hermandad quepredican de sus púlpitos.

Por eso cuando vi como era la iglesia,trate de cambiarla, pero nunca se pudo. Pues es un poder que no cambia,por no estar en su esencia el cambiar si no servir como sostén delsistema de explotación del hombre por el hombre.

Túpac Isaac II
Juan Esteban Yupanqui Villalobos
http://juanestebanyupanqui.blogspot.com