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CON TU GUITARRA EN LA REVOLUCION

Escrito por huamanpuka 18-03-2010 en General. Comentarios (0)



CON TU GUITARRA EN LA REVOLUCION

Miabuelo te criticaba, padre mío, pero una vez teniéndote en frente secallaba en todos los idiomas y solo se embelesaba al ver a su hijo elmás hermoso de todos y el heredero de la tradición de nuestrasnaciones. Me acuerdo que el abuelo se chanceaba ante todos sus hermanosy gente de su ciudad de la hermosura de su hijo, y de la bella voz conque cantaba, que en Santiago de Chuco le conocían como el ruiseñor delos andes. Cuando llegaba Yupanqui, el hijo de don Gerardo era invitadoen las mejores casas de la ciudad, solo para escuchar su melodiosa voz,que muchos la comparaban mejor que la de Jorge Negrete y otroscantantes mejicanos que estaban por moda en esos tiempos.



Lasmejores y mas bellas mujeres andinas querían desposar al Sapa ApuRaptin; pero mi abuelo le dijo a mi padre si te casas con una criollate desheredo, no te doy nada. Pero no obedecía y tuvo una hija en unacriolla; creo que mi hermanita se llamaba Margot, solo se que su abueloera un general de la policía nacional que no quiso a mi padre por serde descendencia indígena. Por ello mi abuelo se alegro, cuando supo queno prosperó esa unión. Por ello le consiguió dos esposas; una principalque fue mi Madre que tenia por ascendencia paterna a Mama Huaca yYahuar Huacac por Paterno y a una indígena de la nación cullie. A estasecundaria esposa la conocí y era muy humilde, pero altiva por habersido la esposa de un linaje sagrado de nuestras naciones. Hasta ahoraellos guardan el sepulcro de mi Padre y están pendientes de que no lefalte nada, Tanto ella como sus hermanos.


Mi abuelo seregocijaba cuando mi padre iba al hato de sus animales y sacaba vacas,caballos o llamas para venderlos. Su segunda esposa le recriminaba y lereclamaba, pero mi abuelo le respondía: Todo lo que tengo es de mihijo. Ella con la rabia encendida le devolvía a decir, pero acaso estosque tengo no son tus hijos. Y el con la mirada furiosa le respondía:Quizás no, como quizás si, pero el es mi hijo elegido pues es mi hijosagrado y tu no eres de mi familia el es solo de mi familia, pues seengendro en el seno de mi raza, de mi pueblo, de mi marka, de mipanaka. Y si él viene a llevarse algo, es por que es de él solo de él.Ella regresaba a su cocina echando fuego por todos los poros.




Algunosamautas y mamaconas me hablaban que ella había llamado a los brujosmalos y renegados de nuestra raza y naciones para que le hagan malabrujería para que deje de existir. Yo nunca les creí, ya que mi padremurió por lo que pensaba, por lo que había escuchado de la boca de unode sus paisanos. Pero mi abuelo desde ese día empezó a tomar mucho; susegunda mujer me llamó por lo que estaba haciendo ya muchos años. Desdeel día que supo que murió su hijo se puso a tomar y nadie podíadetenerlo.


Cuando fui a visitarlo, yo tenía ya catorceaños y me presente en sus tierras y le dije: Padre por que haces eso,si mi padre se fue, yo estoy aquí. Allí me contó que le había dolidoque mi padre hubiese seguido a ese gringo horrible (Se refería a LuisFelipe De la Puente Uceda) un Criollo que se había apropiado de supueblo y sus tierras a través de sus padres, que no era posible que uncriollo horrible este por encima de un hijo de la mas noble Panaka.Aborrecía a ese guerrillero por haberle quitado a su más noble hijo,tal como el lo consideraba así. Me mencionó por primera vez, los muchossecretos de nuestro pueblo y naciones; solíamos conversar días enterosy mi abuela a veces se molestaba, pues ya ella no quería saber nada deél. Solo quería hacer de su nieto, lo que no puedo hacer de su hijo talcomo las tradiciones lo convenían. Por fin pude convencer a que ya notome y decidí seguir el camino que en ese momento estaba convencidoseguir. El convento. Para mi abuela creía que ése era el modo de poderconseguir que nuestro pueblo rescate sus tradiciones y su poder. Yotambién así lo creí, pero no vi que entraba a un poder mas pernicioso,que el poder de los criollos que seguían sojuzgando a nuestro pueblopor cientos años y que ahora habían convertido a mis hermanos enzombis, que ni siquiera recordaban quienes eran. Muchos y Millones deellos se creen blancos, criollos, pero su piel los traiciona, tal comoes el caso del alcalde de Trujillo. Un indio neto, neto como dirían,pero que su cara y tamaño lo delata como indígena Cajamarca.


Tupac Isaac II
Juan Esteban Yupanqui Villalobos
http://juanestebanyupanqui.blogspot.com

TUS OJOS, MADRE JULIA ELSA

Escrito por huamanpuka 18-03-2010 en General. Comentarios (0)
TUS OJOS, MADRE JULIA ELSA.



Comoen un sueño, vi la delgada figura de tu cuerpo en el umbral de lapuerta de la casa donde cobijabas también a mis hermanos. Hasta ese díasolo recordaba a mi Padre y a mi abuela, con quienes viví hasta entradami pubertad. No sabia que tenia una madre y que nunca en mi vida dio meuna caricia con sus morenas manos a mi rosado rostro. Viví en lasoledad de mi casa, sin tener conocimiento que tenia hermanos. Misjuguetes solo los tuve en mis manos y no pude compartirlos con alguienmás, que compartiéramos la misma comida. Mi Abuela imponente me dijoque tenía que conocer a mi hermano. Así lo hicimos y tomamos el carroverde, conocido como indoamericano, que recorría los arenales de unpueblo recién asentado con migrantes de todo el departamento y de otrossitios que estaban mucho mas lejos que nuestro natal Santiago de Chuco.Yo muy inquieto por lo que recién me había enterado en ese día. Se mehacía difícil entender que mi Mamacona Herlinda no era mi MadreBiológica, y que mi padre era verdaderamente su hijo. Tu que fuiste ytuviste tantos privilegios como principal esposa de mi Padre, contantos criados en tu casa a quien ordenar, con la comida que tenias enel terrado para donar, Así lo pensé, cuando llegue a tu casa que yacompartías con otro hombre. Y al verte tan delgadita, tan tímida y tanmorena y dulce, recién empecé amarte. Quise romper el largo silencio delos años en que solo vivía en mi cuna de oro que era mi prisión. De tuvientre había yo salido, del amor de un Indígena con tradición y tú queeras la esposa del hombre que representaba a una multitud de naciones.Estaba entre dos encrucijadas, entre las dos mujeres que me dieron lavida, pero sentía que a las dos las amaba por igual, pues me amaban endemasía. A pesar de solo en esas pocas oportunidades podía sentir elamor y la resignación para mi persona.

Como no recordar a míhermano. Se corría de mí. En ese momento había una diferencia abismal;pues mis ropas denotaban un nivel de vida y de estatus, que mi madre ymi hermano no ostentaban. MI madre muy orgullosa con su mirada haciafrente a mi abuela. Aquella mujer que le quito a su primer hijo paracriarlo como lo mandaba la tradición de los ancestros de nuestrasnaciones. Pero también denotaba en sus ojos, la esperanza de vermedespués de no haber estado en casi todo esos 12 años en que viví con miabuela como hijo suyo. Allí a pesar de que perseguía a mi hermano paraconocerlo, sentí en esos momentos que no estaba solo, que tenia laposibilidad de compartir.



Estafelicidad solo me duro pocos más que dos meses; me daría cuenta cuandollego mi abuela a las aulas del colegio apresurada. Yo no comprendíapor que ella venía, nunca solía hacerlo, pues mi padrino y madrinasiempre estaban al cuidado de mi rendimiento escolar y de mi formación.Hasta ese momento había soñado con tener a mi hermano en Casa, sabiaque mi Madre no podría hacerlo, pues estaba ya casada con otro hombre,después de haber guardado luto por mi padre cerca de cinco años como lomanda la tradición de nuestros pueblos. Creyendo que había guardado lamemoria de mi padre, decidió seguramente rehacer su vida, en donde deese compromiso tengo dos hermanos. Pero de ellos no guardo casi ningúnsentimiento, quizás por lo que represento su padre para mi vida.Entonces mi abuela de frente me dijo: He pedido permiso del colegio. Yole respondí: Para que Madre?. Ella respondió: tu madre ha muerto. Enesos momentos se derrumbo el mundo que en mis fantasías habíaconstruido. Solo queda en mí el sabor de su mirada, el calor de susmanos en mi adolescente rostro, que me prodigo tan pocas veces. Losiento y siempre lo he sentido muchas veces en la soledad de misaflicciones y mas aun de ronca voz que decía Juancito que sembró en milos mas puros sentimientos a su memoria. Pero al escuchar la forma ylas circunstancias en que murió el Odio hacia el hombre que fue susegundo compromiso, fue el odio que alimentó toda mi vida, pues mequito a mi madre. Con el nos vimos cuando yo también era ya padre y medio pena, por la tormenta de su alma en la que vivía.
Allí aprendí a perdonar a pesar de que el fue el causante de la muerte de ella.



Tupac Isaac II
Juan Esteban Yupanqui Villalobos
http://juanestebanyupanqui.blogspot.com

EL SAPA APU INKA, MI PADRE Y SU PRIMERA LECCION.

Escrito por huamanpuka 18-03-2010 en General. Comentarios (0)
EL SAPA APU INKA, MI PADRE Y SU PRIMERA LECCION.



Aúnresuena en mis oídos la voz del Loro: ¡Juanito, La Leche!, ¡Juanito, LaLeche! Toda la mañana en aquella casa ubicada al costado de un colegiode monjas. Que hoy veo convertido en Cuartel de la policía comunitariadel Porvenir, en aquel sector que se le conoce como la colina delpresidio. Pues allí murieron muchos Apristas que quisieron tomar elpoder después de una revolución armada. Resistieron hasta morir, perono supieron de la traición de su máximo jefe Víctor Raúl Haya De laTorre. Aún ahora nadie se da por enterado de esa traición. O lo tapanpor conveniencia.



Erala casa mas hermosa que hemos tenido, en una parte del corral deanimales teníamos a los gallos de peles y mi Alpaca querida de dondecada octubre se hacia la trasquila para que mi Abuela Herlinda me tejami chompa, como también alguna de las veces a mi Padre también. En lasgradas que da al callejón que nos conducía a la otra calle se sentabami padre con su guitarra; tocaba muchas canciones y yo sentado en sucostado me transportaba a otro mundo en mis pequeños años. Lascanciones que más escuchaba era la del partisano y popolo rossa,canciones italianas. Durante años no comprendí el porque cantaba esascanciones; cual era su significado. Cuando lo he comprendido, e amadomucho mas a mi padre y a mi abuela. Los dos tenían las más bellasvoces. Ellas llenaban todo los lugares donde se escuchara su canto. Mecompraron una pequeña bicicleta que la sacaba a la calle para alardearante los demás niños, como gozaba de ella. Mi padre solo mecontemplaba, después vendría la lección.



Enuna de esas veces debido a mi inexperiencia rompí el timón, medesesperé y no sabia que hacer ante tal incidente, pero miraba lamirada burlona d mis compañeritos de juego de aquel barrio delporvenir. Solo atine a esconderlo debajo de mi cama, para que no vieralo que había hecho, más a mi padre, que a mi abuelita que siempre meconsentía mis rabietas y me engreía a más no poder. En eso entro miPadre y se fijo del bulto que estaba mal escondido debajo de mi cama.Solo recuerdo que se sonrió, saco la bicicleta y me dijo con su voz:Querido hijito hoy haz aprendido de que lo que tienes que recibirlo conhumildad y no exhibirlo para que el resto se avergüence que no lotiene. Hoy haz aprendido tu primera lección de lo sencillo que debemosser nosotros a pesar del linaje que tenemos. Yo corrí a sus brazos demi Padre, para llorar porque creí que me reprendería, pero al hacerloasí, esto quedo en mi mente para siempre en mi vida. Que también lorealicé en mi vida. Como cuando habiendo ingresado al seminario, medaba una pena enorme ver a mis hermanos seminaristas tan pobres que notenían zapatos que ponerse, que seguían caminando en sus llanques, comolos llamamos a las ojotas confeccionadas de partes de llantas de carro.Me dolía, pues el sol de la región costera de nuestro país, reseca lospies y los parte como si fueran heridas abiertas. Mucha de las vecesandaba así, resistiendo a ese dolor, solo con el consuelo de hacersesacerdotes católicos. Tal es así cuando falleció mi Mamabuela, mi únicamadre a quien ame siempre, ya que la mía, la biológica me lo quito unhombre que no tiene nombre en mi mente, pues hizo sufrir a mi madrebiológica, que eso fue lo que le produjo la muerte, pero lo mas crueles que mi familia le busco y dio trabajo a ese miserable, para quedespués se fuera con todo lo que tenia mi madre, mas me dolió, porquemi hermano sobrevivió como un canillita para educarse, sin mas ayudaque sus propias fuerzas. Eso lo viví también en el seminario. Por ellorecordaba esa lección de mi Padre y he tratado de ayudar a mis hermanosa la medida de mis posibilidades. Quizás también por ello renuncie a laiglesia, por las injusticias que se vive en su interior, como la de miamigo que le llamábamos “Chico”. UN joven Cuzqueño que quería hacersesacerdote Católico, pero que enfermo de tuberculosis y los curas loecharon del seminario diciendo que lo atiendan su familia. Mepreguntaba, cuando lo supe, donde esta la Caridad, la hermandad quepredican de sus púlpitos.

Por eso cuando vi como era la iglesia,trate de cambiarla, pero nunca se pudo. Pues es un poder que no cambia,por no estar en su esencia el cambiar si no servir como sostén delsistema de explotación del hombre por el hombre.

Túpac Isaac II
Juan Esteban Yupanqui Villalobos
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TATA NOE

Escrito por huamanpuka 18-03-2010 en General. Comentarios (1)




TATA NOE
Noera muy alto, pero lo curioso era que era considerado como un indígenamas. Si piel era casi blanca como los criollos y lo particular de susojos que eran del color del cielo. Algunos de sus hijos le sacaron elcolor de los ojos. El era mi Tata Noé, mi abuelo, cacique de lascomunidades de mollebamba y Mollepata. Siempre trabajando, ya sea enlos campos de labranza que le habían destinado los comuneros, comotambién en la casa alrededor de su maquina de hacer helados de frutas.Era lo que mas me gustaba, los helados de frutas, tan diversas ydeliciosas en mis pocos años de vida. Sus hijos preferidos era miAbuelo, su hijo mayor que siguió la tradición de sus ancestros y secaso con su prima hermana y tuvieron a mi padre. El cual también era supreferido, como lo fui yo también cuando nací. Me contaba mi MamaconaHerlinda de cómo había llorado cuando naci sangrando en los ojos. Sefue por varios días a los cerros a hacer su ceremonia a sus ancestros yApus para pedir que me sanaran de lo que tenía al nacer. No vino en unmes y al regresar según contaba mi tatarabuela, llego muy demacrado porel ayuno por su bisnieto más querido y amado, pero alegre pues la hojade coca le había indicado que era una señal. El comienzo de la era delcóndor, legado que solo lo conocen los escogidos de las panakas queestuvo trasmitida de generación en generación como un deber.

Comorecuerdo a mi tatarabuelo en la habitación más grande de la casa, consu maquina de hacer helados, era traído a ella por mi ayito, quientambién era mi amigo de juegos, aunque el era mayor, recuerdo su nombreo su sobrenombre: Yume que significa en Cullie, el que guarda losagrado. Yo le había puesto otro nombre: Tachito, por su andarencorvado y silencioso y andaba diciendo, el niño esto y aquello. Yo nosabía por que tanto me decía niño, por que no me llamaba por mi nombrecomo los demás. Así también me llamaban cuando bajaba a las comunidadesdonde mi Mamacona Herlinda tenía sus sembríos. Los ayos me decían elniño, para allá, el niño para acá. Siempre en la mañana doña Eulalia metraía la leche de las alpacas para que lo tomara calientita. Le decíatambién a mi Mamacona, mi Niña Herlinda he traído su leche para elniño. Y después nos llevaba a la cocina donde nos invitaba elcushalito, que es una sopa de papas con hierba buena.

A tata Noésiempre lo visitaba por los helados; aún después de muerto mi Padre yel Tata ya anciano seguía viajando hacia los apus de la cordilleraBlanca a traer el gua como piedra pata hacer sus helados. Salía deSantiago con su piara de Llamas, burros y caballos hacia su destino atraer el hielo como yo lo conocía. Era hermoso ese espectáculo en quemi Tata con su indumentaria particular, con su poncho marrón conribetes de oro salía presuroso hacia los nevados. Todo el pueblo sesentaba en dirección de Cabracay para verlo partir y despedirlo con lamano. Yo muy niño en las faldas de mi mamacona disfrutaba elespectáculo que se me daba en mis ojos. El andaba con una vara muylarga que adornada con muchas alegorías, me decía que representaba anuestra verdadera nación. La que todos desconocían, incluso mucho delos que ya vivían en el pueblo y que se habían dado al vicio de losoccidentales y no seguían las costumbres de nuestros padres. Eso ledolía a mi Tata y por eso cuando yo llegaba, me contaba muchas cosas ehistorias de nuestras naciones, que no eran reconocidas por loschapetones como el les decía. Me hacia agarrar la gran vara deautoridad como apu cacique que le recordaba como única herencia queteníamos de nuestras naciones y me hablaba que tenia que hacer realidadsus sueños de que su cuerpo convertido en polvo vuelva a sentir quenuestras naciones vuelvan a surgir e imponerse a los chapetones. Suesposa mi tatarabuela me engreía y si quería cuyes, rapidito se iba ala cocina a que la aya me lo cocinara, todo uno entero para mi. Muchasveces me mandaban hacer mis zapatos donde el zapatero Don Gerardo,tenia el mismo nombre que mi abuelo y eso le hacia gracia a mi Tata.

Solome dolió el día en que se fue de este mundo. Su cuerpo siempre sosteníael olor de las flores y tenia una gran sonrisa. No quise recibir lavara de mando de nuestras naciones, pues en esos momentos creí quedebería permanecer en sus manos ya que nuestras naciones seguían siendoesclavas del mundo occidental. Solo le dije Adiós Tata Noé.

Túpac Isaac II
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AL APU IROZ MI SANADOR.

Escrito por huamanpuka 18-03-2010 en General. Comentarios (0)
AL APU IROZ MI SANADOR.

Con mi paso apurado me detuve en el Apu Tutelar de Iroz, allí dondemi Tata llevo el agua que curaría mis ojos que se desangrabaninterminablemente. Todos me seguían, todos. Todos aquellos hermanos queestudiaban conmigo la maestría en educación. Me detuve por el respetode haber sido el Apu que me dio la nueva vista, la que miraría dediferente manera la vida con mis ojos del espíritu al mundo en queestoy viviendo. Todos subieron y maravillados por las nubes querecorrían todo el espacio que nos distancia con los apus de lacordillera blanca, como el huascarán y el champara. Me decían: ¿ Comoquisiéramos estar en esas nubes que parecen almohadas de algodones?.Que hermoso es este paisaje. Todos detenidos veían pasarsilenciosamente las nubes, algunos alzaron los brazos para captar laenergía que el Gran Apu del Sapa Inka Mitma les dejaba como regalo poracompañarle en esa gran cruzada para rescatar su esencia que venia dela gran pacha mama. Que se encuentren con sus orígenes. Veían lamajestad del apu que domina todo la gran cordillera Blanca con susmejores velos se presenta y las nubes nos señalan donde se encuentran.Poco a poco se fue despejando y empezamos a ver el gran valle que formala yacumama del Huaychaca, como ella sola va a hermanarse al Sanyac oSanta como lo denominan los occidentalizados. Todos nos sentamos ytomados de la mano pudimos ver como fue la curación de su amigo TúpacIsaac, cuando nació, lo hizo con los ojos sangrantes. Su padre seasusto, pero el gran hermano sabedor de todo que se encontraba en elapu de Quilla Hirca, le mencionó es su destino como Sapa Inka, herederodel gran Pachakuti y el señor del cóndor, solo llévale agua de lospuquios del Apu Iroz y si el quiere lo sanará. Así me sane, y por elloquería que mis compañeros de aula vieran lo majestuoso que es el apu,desde donde se puede mirar todos los apus de la cordillera hasta elpariacaca que esta en el sur de lima. Me regocijaba al ver a ellos comodisfrutaban del paisaje y la paz que se sentía en sus corazones. Yotambién me sentí reconfortado con la buena intención para ellos. Setomaron muchas fotos y algunos videos para que se tenga como referenciade nuestra visita. Yo siempre lo visito cuando quiero mirar más allá demi presente. Últimamente me inspiro una nueva profecía que salió talcomo lo presentí. La traición de la comunidad del Zuro hacia el SapaApu Inka. Solo se que el Apu Iroz los castigará por su afrenta, así quepaciencia para mis adentros que el mismo Apu les hará reflexionar sudesorden.

Despuésde compartir, algunas viandas con los guardianas del Apu y hacer lasofrendas respectivas nos fuimos hacia la comunidad de Caypanda, dondevive un hombre muy espiritual, conocido como don Goyito, pero antespasamos por don Santos que es uno de los pocos que saben tejer para elSapa Inka y también para los runas, no es bien conocido ya que dice queel hombre occidental no debe conocer sus secretos a pesar que ya en youtube le puse a pesar de su oposición, pues es una reliquia viviente dela historia de nuestros pueblos, con la forma que conoce los tejidos ysus significados, que le fueron enseñados a través de muchasgeneraciones y que en la actualidad no hay quién quiera ponerse comoaprendiz. Mi meta y pensamiento estaba en rescatar los conocimientos deeste amauta de los tejidos, pero parece que el Apu no quiso o quiensabe desea que este conocimiento se pierda y solo yo y la comunidad loconozca, yo lo pareció mucho, pero por que no tengo el tiemposuficiente, si no me hubiese puesto como su aprendiz, a pesar de suoposición. Me tiene demasiado respeto, Así como cuando llegamos a laposada de don Goyito, todo se alboroto e inmediatamente con su huarmipusieron se a cocinar para todos los visitantes. La preparación de cuyes diferente de otras comunidades, ya que tienen que sazonarse conachiote, palillo y chicha de jora madura incluidas las hierbas propiasde la comunidad que lo hacen diferentes y que solo ellos lo sabenaparte de su descendencia. Así comimos todos y como deferencia lesregalamos lo que trajimos de la zona de la chala, y de la Amazonía,como son diferentes frutas que no crece en su comunidad, que formaparte de la zona de amortiguamiento de la reserva de Calipuy.

Juan Esteban Yupanqui Villalobos

http://juanestebanyupanqui.blogspot.com