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GAVIOTA DE YANACOCHA EN EL RIO EBRO Y EL ATLANTICO

Escrito por huamanpuka 20-12-2012 en General. Comentarios (0)

GAVIOTA DE YANACOCHA EN EL RIO EBRO Y EL ATLANTICO

 
En memoria para un 18 de julio que nació mi felicidad
Debió llevar el nombre de la gaviota del mar negro, pero es la misma historia…

http://www.youtube.com/watch?feature=fvwrel&NR=1&v=NcjwwGcpYiM

La place rouge était vide
Devant moi marchait Nathalie
Il avait un joli nom, mon guide
Nathalie

La place rouge était blanche
La neige faisait un tapis
Et je suivais par ce froid dimanche
Nathalie

Elle parlait en phrases sobres
De la révolution d’octobre
Je pensais déjà
Qu’après le tombeau de Lénine
On irait au café Pouchkine
Boire un chocolat

La place rouge était vide
J’ai pris son bras, elle a souri
Il avait des cheveux blonds, mon guide
Nathalie, Nathalie

Dans sa chambre à l’université
Une bande d’étudiants
L’attendait impatiemment
On a ri, on a beaucoup parlé
Ils voulaient tout savoir
Nathalie traduisait

Moscou, les plaines d’Ukraine
Et les Champs-Élysées
On à tout mélangé
Et l’on a chanté

Et puis ils ont débouché
En riant à l’avance
Du champagne de France
Et l’on à dansé

Et quand la chambre fut vide
Tous les amis étaient partis
Je suis resté seul avec mon guide
Nathalie

Plus question de phrases sobres
Ni de révolution d’octobre
On n’en était plus la
Fini le tombeau de Lénine
Le chocolat de chez Pouchkine
C’est, c’était loin déjà

Que ma vie me semble vide
Mais je sais qu’un jour à paris
C’est moi qui lui servirai de guide
Nathalie, Nathalie

dedicado a mi amada esposa Tanyita
Publicadas por Juan Esteban YUPANQUI VILLALOBOS a la/s 11:45 a.m.

GAVIOTA DEL MAR NEGRO

Escrito por huamanpuka 20-12-2012 en General. Comentarios (0)

lunes, julio 23, 2012

GAVIOTA DEL MAR NEGRO

Eres el viento suave que recorre
Las montañas de los nidos del cóndor
Con su pañuelo colorido de una bandera
Que se recoge en  tracia de Espartaco.

Eres la gaviota que revolotea en el cielo
Aquel que circunda las nubes más altas
Solo avistadas por el sueño de un ave
Que mira el negro del mar en sus esquinas.

Gaviota de los negros del mar
Mira que tus ojos brillan siempre
En  los sargazos inmensos de un faro
Que se tambalea en su sur
A la línea  caliente de los de ecuador.

Esta en silencio el brillo del sol
Y en lágrimas las noches de luna
Cuando miro el agua que circunda
En mis ojos de una vez fui señor.

Mira que me alimento de tus labios
Aun en la lejanía de la distancia
Que no son el color de mi mirada
Que sentada espera tus sonidos
Que vibren en mis oídos
Como arpa de sueños que vienen ya.

Sigo esperando, como un prisionero
Sin visita en una esquina
Mirando la puerta, sin entrar
Aquella gaviota que miro en mis ojos
En un azul invierno
En Que vi morir mi corazón.

Eres el alimento que  renació
Aquel que ya había muerto
Sin azul de esperanza
Sin mirada en las nubes
Sin vuelo en las quebradas
Aquellas de los Andes
Que mueren en la lluvia
de todos los inviernos.

dedicado a mi amada esposa Tanyita
Publicadas por Juan Esteban YUPANQUI VILLALOBOS a la/s 9:29 a.m.

HORAS

Escrito por huamanpuka 20-12-2012 en General. Comentarios (0)

lunes, julio 23, 2012

HORAS
Tenemos un minuto
en el silencio parco
que muere como en el tiempo
y tenemos una flor en la mano
que se esparce con el viento
y sin embargo suena en el bajo
el dolor profundo del abismo.

Me he sentado en la banca
mirando las olas de un mar
que inmenso está ahí
que me mira inquisidor
el porqué de mi dolor
que baja de mi mano
con la vida que abarca
y que se extingue siempre
con los minutos de una hora
en que el reloj da vueltas.

No me había dado cuenta
que sentía el frio intenso
que las olas me daban
con su vaivén cadencioso
con su terminal de camino
con su aroma etéreo
con sus plazos en el día
el tiempo de mirarte
el tiempo de amarte
el tiempo de contemplarte
en un minuto que fuga la vida
en un minuto que veo tus ojos
con el negro resplandor
de todas las aguas del mar.

Sí, es hoy día nuevamente
Que no me había dado cuenta
De todo mi costado
Que no me había dado cuenta
Del negro de tus pupilas
Del color de tus montes Venus
De los puntos en tu pelo
De los mohines en tu rostro terso
O del cambio de tu voz
En el afrancesado ultramar
Con que llamas mi nombre.

No había luna en el firmamento
Y aún diviso tus pupilas
Con el blanco de tu sonrisa
Con la palma de tu mano en vaivén
Reclamando mis miradas
Reclamando los sabores
De un ósculo en los labios.

dedicado a mi amada esposa Tanyita

Publicadas por Juan Esteban YUPANQUI VILLALOBOS a la/s 9:24 a.m.